Hola a todos, como les va!
Recuerdo haberles diucho que iba a permanecer varios dias incomunicados.
Lo que pasa es que estaba en el Parque Tayrona....un lugar realmente lindo. Que no se puede explicar con palabras ni con fotos. Pero igual voy a hacer el esfuerzo.
Es una Selva la que te conduce hasta ese lugar...Un camino selvatico, donde la impenetrable vegetación te permite con esfuerzo llegar hasta las costas del mar caribe. Esas costas azules, con olas, y sin ellas que te permite disfrutar y descansar el cerebro y el cuerpo de cualquier problema-
Asi fue que con mi mejor equipo de camping : el cuàl contaba de una olla, el calentador, repelente,manta,abrigo,toalla,papel higienicos,6kg de comida, 5 litros de agua y un cajòn peruano(?¿?¿) me aventurè con mi espalda para esos pagos.
LLegué recomendado por aviatur, una empresa que concesiona la entrada y por el contacto de una amiga que conocí gracias al periodismo en el rock al parque en Bogotá.
Asì pues sin pensarlo entraba a uno de los lugares mas lindo de colombia, el parque tayrona, pero recomendado.
Caminè durante 2 horas con la mochila inmensa , que no era una mochila sino un bolso de viaje que me presto doña Lucely, la madre de la amiga de mi amiga Luisa - Ese bolso rozaba los lìmites de la incomodidad extrema pero aùn asì con todo el cansancio y la contractura muscular que me cargaba pude disfrutar de lo que se siente cuando uno camina por la selva sin ver nada y de pronto aparece EL MAR!!!.
Un sensacion inpresionante. Ahì nomàs uno se olvida de todo. No puede creer lo que està viendo, lo que està viviendo. Lo que escucha y lo que siente.
Es un mar relajante, y el ruido de la selva hace de mùsica de fondo, de lo que serìa un concierto de la naturaleza.
Conocì inmediatamente a unos caleños, qe estudian filosofìa y decidimos emprender el viaje por la noche, pues ya nos habìa cogido la noche, para cabo san juan.
Ese cabo, estaba ubicado a 45 minutos desde Arrecifes que es el primer lugar donde uno llega para ver playa y mar. Y de ahì de Arrecifes comenzamos la travesìa nocturna.
Bichos, vìboras, monos, arañas, hormigas, lagartijas y cangrejos eran alguna de las cosas que uno podìa esuchar y porqué no ver por la noche in the jungle.
Jungla de animales salvajes. Con los pies descalzos y totalmente embarrados. Todo el cuerpo sudado y la sensación de estar con una vaca en la espalda eran alguna de las cosas que uno sentìa.
Todo estaba hecho como si fuese una aventura por el bosque y la barbarie para llegar a a la civilización
Cabo San Juan, tampoco era la civilización abrumante. Era un simple campingo con hamacas para dormir , una concina- restaurante y una vista impresionante junto al mar.
Pasaron los dìa y conocì mucha gente, De todas partes del Mundo. Eso el lo único malo, que uno no siente que está en Colombia. Tantos idiomas uno termina confundido.
También me fui para "pueblito". Un poblado indígena ubicado en la cima de un monte a unos300 m sobre el mar, al cuál se llega luego de caminar una hora al palo y en línea vertical.
Allí tuve un escaso contacto con José. un " Kogi" de la zona quiénes son los únicos que quedan viviendo por allí. Muy cerrados e introvertidos., No hablan mucho pero por lo menos pude hablar con poco con él y me indicó un camino a una playa a la que se llegaba caminando otra hora más.
Allí conocí a Manolo, un español con mucho nombre de chistes de gallegos. Así le dije yo y el me respondió con un " cashate boludooo", con un argentino muy mal imitado, pero con intenciones de mostrarme como hablamos los argentos y lo arrogante que hablamos cuando llegamos a todos lados.
Bueno, un par de humoradas, chistes e intercambios de anécdotas abrieron una pequeña gran amistad que duró el resto de la estadía en el Tayrona.
Así fue que en un momento éramos los más viejos del Cabo San Juan, ya todos nos conocían y nos trataban como si ya viviésemos ahí.
Yo conocí a Tilo encargado de la mercadería.El me habló mucho de los paramilitares, de la guerrilla y de como se hacía la cocaína. Así fue que llamó a los gritos a Leider, otro que trabajaba buceando en "la Piscina", quién corriendo vino a explicarme como se hacía la pasta de coca, los procesos de elaboracíon y cristalización y del funcionamiento perfecto de los laboratorios ubicados en las selvas. Leider me hablaba con un cuidado en el uso de us palabras y con una rapidéz que parecía que me estaba dando una lección de lo que había estudiado para el día de hoy. Muy chistoso.
Tilo, como el té , me dio un libro sobre Pablo Escobar. El hombre que fue el más buscado del planeta por sus negocios con la droga. Mi hermano Pablo, se los recomiendo. Una historia de drogas, violencia, secuestros, muertes, persecuciones, política y ....colombia!
Así empezó una amistad muy bacana con los muchachos del Cabo. Luego compartí un partido de fútbol con los costeños, el cuál ganamos por tres goles luego de ir perdiendo todo el partido por tres goles.
Muy buena onda y mucha solidaridad recibí cuando los dije que no me alcanzaba para pagar las hamacas hasta el sábado que era el día que me quería quedar.( Era martes) Así fue que les propuse trabajarles para quedarme 3 noches más que era lo que pretendía. Pues ese lugar no te premite irte antes. Es todo tan irreal que uno no se puede ir.
Y así fue tal buena onda que uno los que traía y les vendía el pescado me dijo que lo ayude y que yo ya no pagaba más-
Bueno en realidad me dijo que no era un trabajo duro y que ya íbamos a hablar.
Mientras,yo seguía viviendo en esa burbuja del tiempo, Metido en un lugar increíble. Comiendo de la comida que había traído,bajando cocos de las palmeras para tomar su agua y empalagarme con su relleno.
También leía, pensaba, me metía al mar y disfrutaba de buenas amistades y conversaciones de toda clase a la orilla del caribe- Con una imponente selva de fondo y un mar azul que te emocionaba.
Así fue que se fueron los franceses, un chileno-suizo que conocí tb ahí, la colombiana Miriam y la alemana, el español Manolo con la argentina Aylin y yo permanecía en el Tiempo.
En realidad no permanecí tanto, pues ese mismo sábado 17, pero como a las 4 de la tarde emprendí regreso con muchísimo menos peso pero aún con el cajón( sólo me sirvió para tocar unos vallenatos con Luis Fernando quién acompañaba con el acordeón, en realidad el que acompañaba éra yo).
Así fue que me despedí de los trabajadores del Cabo San Juan, y finalmente no me cobraron nada lo cuál me sorpendió mucho pues nunca había trabajado.
Caminé durante 1 hora para llegar hasta Arrecifes, y ahí otra hora más por la oscuridad, la selva y con un camino completamente embarrado mientras se caía el cielo, hasta la calle donde me levantó una camionetita que me dejó en la entrada.
De ahí pasé derecho para la casa de Daniela, me bañé, comí algo, y me fui a encontrarme con ella, Luisa y Beto.Ellos estaban en "LA PUERTA". Un bar bailable muy chévere que está en Santa Marta, con muy buena música de reggae, vallenato, reggaeton, totó la mamposina y capoeira.
Allí me encontré de casualidad con Manolo y Aylin , lo cuál me dio muchísima alegría también,de esa alegría que a uno le da cuando se encuentra con viejos amigos....
Me voy a Venezuela..... hasta pronto
Adrián
1 comentario:
Parece que no sólo estás viajando, por lugares cada vez mejores, sino que también estás mejorando notablemente la escritura. Enhorabuena.
Pepe Joaquín
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